El 20 de abril de 2026, durante el Foro Permanente para las Cuestiones Indígenas de la ONU, el Consejo Indígena de la Alianza Global por los Derechos de la Naturaleza se reunió en el Church Center de las Naciones Unidas en Nueva York para un diálogo sobre los Derechos de la Naturaleza basado en las cosmovisiones indígenas.
La sesión comenzó con palabras de la facilitadora Sydney Males, quien compartió el contexto de las luchas territoriales en su comunidad en Otavalo, Ecuador. Destacó cómo la justicia territorial es inseparable de la protección de los saberes ancestrales.
A lo largo de la conversación, facilitadores del Consejo como Quetza Ramírez y Julia Horinek aportaron perspectivas personales y políticas sobre el avance de los Derechos de la Naturaleza. Desde identidades que atraviesan territorios —como la experiencia de Quetza entre México y Estados Unidos— hasta la transmisión intergeneracional de conocimientos reflejada en la historia de Julia y la de su madre, la lideresa indígena Casey Camp-Horinek, el diálogo subrayó la fuerza viva de estas luchas.
Un tema central fue el reconocimiento de las cosmovisiones indígenas como base para comprender la Naturaleza como un ser vivo, más allá de marcos reduccionistas. Las y los participantes también abordaron críticamente desafíos actuales: cómo enfrentar la folclorización de los Derechos de la Naturaleza y resistir narrativas que esencializan o romantizan a los pueblos indígenas.
La sesión fue abierta y crítica. Asimismo, las y los participantes proyectaron la mirada hacia próximos espacios clave, incluyendo el FOSPA en Ecuador y la conferencia en Santa Marta, Colombia, sobre territorios libres de combustibles fósiles.
Este encuentro reafirmó que los Derechos de la Naturaleza no pueden separarse de los pueblos que históricamente han protegido y defendido sus territorios. Las voces indígenas no son solo parte del movimiento: son su raíz.